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China y Guatemala agitan la agenda de Trump

Trump
  • EFE

Estados Unidos está estudiando levantar las tarifas arancelarias a productos chinos para avanzar en las conversaciones con el gigante asiático y que resulten en un pacto comercial, según informó el diario The Wall Street Journal, haciendo mención a una propuesta del secretario del Tesoro, Steven Mnuchin, pero el representante comercial de EE.UU., Robert Lighthizer, se opone a ello.

El presidente, Donald Trump, que en conversaciones pasadas ha estado en sintonía con Lighthizer, ha dejado claro que quiere un pacto con Pekín y está presionando al representante para que lo logre, señalaron esas fuentes que además recordaron que el pacto comercial entre las partes finaliza el próximo 1 de marzo con lo que el tipo impositivo a una serie de importaciones chinas por valor de 200.000 millones de dólares subirá del 10 al 25 %.

Mnuchin habría sugerido la posibilidad de ofrecer una eliminación de las tarifas para una reunión programada para el 30 de enero con el representante comercial chino, Liu He, algo que los negociadores estadounidenses, en busca de concesiones, consideran un "as en la manga", señalan las fuentes al WSJ.

Lighthizer, que anteriormente ha dicho que EE.UU. debería prescindir de los aranceles solo cuando China ejecute sus promesas, parece "suavizar su posición" hacia la posibilidad de que algunas tarifas sean eliminadas si su país logra un "acuerdo fuerte", señala el diario.

Un portavoz del Departamento del Tesoro comunicó que las ofertas "están todas sobre la mesa", que las conversaciones "están lejos de acabar" y que ni Mnuchin ni Lighthizer han hecho "ninguna recomendación a nadie respecto a las tarifas ni otras partes de la negociación con China".

Tras conocerse esta información, la Bolsa de Nueva York, que estaba teniendo una sesión sin rumbo firme, experimentó un alza en sus tres principales indicadores. El Dow Jones de Industriales avanzaba a esa hora un 0,47 %, o 113 puntos.

Pero no solo lo económico se presenta en la agitada agenda de Trump, ya que este miércoles la corrupción se hizo un hueco, al conocerse que un grupo de 45 representantes de la Cámara Baja estadounidense solicitaron a Trump que castigue al Gobierno de Guatemala tras la polémica salida de la Comisión Internacional Contra la Impunidad en Guatemala (Cicig), dedicada a la lucha contra la corrupción.

"Le pedimos que tome medidas urgentes para defender el estado de derecho en Guatemala y evitar una mayor desestabilización de la región", escribieron los legisladores en una carta enviada al mandatario.

En esa misiva, liderada por la legisladora demócrata Norma Torres, de origen guatemalteco, los congresistas destacaron su preocupación ante la falta de acción del Gobierno estadounidense hacia "el comportamiento antidemocrático" del Ejecutivo del presidente Jimmy Morales.

Los legisladores urgieron a Trump a condenar públicamente las acciones del Gobierno de Guatemala, suspender la asistencia que brinda a ese país y sancionar a los cargos públicos corruptos con restricciones de viaje y sanciones financieras.

El año pasado, Morales informó de que no renovaría el mandado de la Cicig, que vencía el próximo septiembre, pero el 7 de enero el líder guatemalteco anunció su fin inmediato y definitivo por la supuesta "violación grave" de las leyes nacionales e internacionales por parte del organismo.

La decisión de Morales fue suspendida de manera provisional por el Tribunal Constitucional de Guatemala, aunque su personal ya ha abandonado el país. "La débil respuesta del Gobierno (estadounidense) a esta provocación ha envalentonado al Ejecutivo (guatemalteco) y sus aliados, quienes enfrentan múltiples investigaciones de corrupción tanto de la Cicig como de los fiscales guatemaltecos", afirmaron los congresistas de EE.UU.

La salida repentina de la Cicig ha provocado un gran revuelo a nivel internacional y grandes potencias mundiales han expresado una "profunda decepción" por la decisión unilateral de Morales.

Estados Unidos es uno de los países que más fondos aporta a la Cicig, con más de 37 millones de dólares desde su creación, además de colaborar con su trabajo para investigar y desmantelar las estructuras criminales que operan dentro del Estado de Guatemala.

Después de que Morales cesase anticipadamente la misión de la Cicig, la respuesta del Gobierno de EE.UU. ha sido bastante tenue y hasta ahora se limita a un comunicado de la embajada estadounidense en Guatemala, que instó a "preservar la paz" en medio de un clima de polarización y tensión.

Fuente-EFE

 

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